viernes, 13 de febrero de 2009

REPETICIÓN O PORQUÉ SIEMPRE NOS PASA LO MISMO CON ALGUIEN O CON NUESTRO CUERPO.

Hay veces, en que la forma en que decimos "el hombres es siempre el que se tropieza con la misma piedra", nos asegura en la vida un lugar de estar de vuelta en ciertas cosas y aceptarlo, sería un sinónimo de " Y YO SOY ASÍ"...
Propongo pensarlo de otra manera, empezando por ubicar esa frase como pregunta, "¿porqué el HUMANO se tropieza siempre con la misma piedra?". Sé que hice trampa; agregué el adverbio de pregunta y cambié hombre por HUMANO, el hombre se tropieza con la misma piedra porque es HUMANO y en lo "HUMANO" se entretejen variables, gustos, padeceres, ganas, sufrimientos de todo tipo, psíquicos y corporales que hacen que tengamos esos "traspiés".
¿Porqué se tropieza con lo mismo o se repite en una relación, en el trabajo, en lo familiar, en fin en los lazos con otros o también en la relación que tenemos con nuestro cuerpo, contracturas, ataques de hígado, cistitis, disfunciones gastrointestinales, etc.?, En qué momento aparecen?, qué dice el cuerpo qué se expresa por esa vía y qué no pasa a la palabra?, porque se actúa impulsivamente, sin hacer de esto una sanción moral, ni bien ni mal, se "hace".
Qué quiere decir ese hacer?, mandarnos con todo a algo?, Por algo será.
Estas circunstancias por las que pasamos y algunas más, son las maneras que tenemos los humanos de expresar algo, por algún lado. Eso que insiste es a descifrar. Encontrar en cada vuelta en que repetimos una diferencia que se encuentra por la vía del decir, del hablar.
Lo mas probable es que en esa repetición, cualquiera sea su expresión, ahí, justo ahí, haya un núcleo traumático, que ya conocíamos o no, pero que disfrazado de las maneras citadas pulse por hacerse presente y cobrar existencia. Esto puede ocurrir por la vía de la palabra, sólo así adquirirá un costado liberador.

Lic. María S. Catino

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